Fundadores

P. Agustín Nistal García, CSsR

FR. AGUSTIN NISTAL, C.Ss.R.

Nació en Astorga León, España el 10 de Septiembre de 1879, en el seno de una familia muy cristiana. Su madre lo enseñó a rezar y a no ofender a Dios. A los 8 años conoció a la Virgen del Perpetuo Socorro y le pareció que su corazón daba saltos de alegría, Agustín era una persona de grandes ideales, noble, generoso, rígido, áspero y enérgico; desde pequeño quería ser sacerdote.

En 1894 ingresó con los Misioneros del Santísimo Redentor. 

 “Un hombre piadoso, verdaderamente piadoso, caritativo, mantenedor de la observancia regular, de las devociones y de las penitencias tradicionales… Varón de celo ardiente de apóstol y un varón de deseos… El Señor bendijo su celo que cuajó en frutos y obras esplendidas…” (Laurentino Miguélez, C.Ss.R. Fe con Fidelidad. México, DF. 1995. p. 327).
 
“… era hombre de grandes ideales espirituales y apostólicos…” (CTJ de las C. p.43).
 
En el Padre Agustín Nistal García, nacido en el Carisma de la Fundación Alfonsiana-  Redentorista,  creador de un nuevo Carisma, a partir de su actividad misionera y la estancia en el Templo de las Nieves emerge la inquietud de fundar un Instituto o Congregación Religiosa de mujeres con la denominación  de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, para proporcionar a la gente sencilla, verdaderas  convicciones cristianas y una mejor vivencia de estas. El más lejano antecedente, es  la actividad catequética de algunas Asociaciones piadosas del Templo de las Nieves Oaxaca, y pueblos cercanos. Entre estas Asociaciones  están las Hijas de María,  quienes impartían Doctrina en los pueblos cercanos y en ocasiones fueron acompañadas por el mismo Padre Nistal46. Al darse cuenta de esta realidad, reafirma su idea de fundar.
 
Nuestro Fundador, gran predicador, hombre que supo ser guía y director espiritual, que fue más allá  de su época, vio a futuro, como todo gran misionero, con espíritu de sacrificio, poder hacer realidad su ideal de fundar una Congregación de hermanas, que vivieran una profunda oración contemplativa, de gran ascesis y a quienes pudiera compartirles su gran experiencia mística…, en busca de la santidad. 
Hombre intrépido, lleno de virtudes, valiente, de gran sentido de identidad y pertenencia, con gran celo apostólico. Su gran amor a Jesús Redentor, hace que recorra caminos de gran riesgo,  no ve los límites para aceptar en todo la voluntad de Dios y por su gran  entrega a la escucha del Espíritu y amor a Jesús sacramentado, puede ver realizada la obra.
 
Haciendo un resumen de sus rasgos propios, resaltamos:
 
1.- Gran dinamismo… acción apostólica… vida interior… Abundante Redención…
2.- Su exhortación a cada una de las hermanas de la Congregación a vivir una profunda vida de oración. 
3.- La obra de la Catequesis.
4.- Preferencia por los más necesitados. 
5.-Constantemente tenía la necesidad de dialogar, de contemplar a Dios y de frecuentes  plegarias a la Virgen María.
6.- Amplia capacidad de escucha-de discernimiento…
7.- Profunda oración, y ascesis. 
8.- Gran celo apostólico.
9.- Sentido de identidad y pertenencia. 
10.- Gran amor a María y a Jesús Sacramentado. 
11.- Confianza y abandono a Dios.
 
“Las MPS serán,  a no dudarlo, la yema, la médula y como el alma de la Acción Católica mediante la Catequesis  y la práctica y difusión de la vida interior” (Cf.  Fe con Fidelidad, p. 251).
 
“La vida de las Misioneras debe ser un continuo recogimiento; para conseguirlo, primeramente tendrán en gran estimación el ejercicio de la presencia de Dios“ (Constituciones Madre María Tersa Rivera Carrillo No. 108, párrafo 1, caja 9 y P. Agustín Nistal García. Reglas… p. 27, caja 60.1926. Cf. Escritos de Espiritualidad de los Fundadores, p. 8).
 
“”… deberán las Madres del Perpetuo Socorro amar, como niña de sus ojos, la vida interior, para que siendo almas de mucha, perpetua y extraordinaria oración, puedan, cumplir con un fin tan difícil” (P. Agustín Nistal García Reglas de las Madres… 1926, p. 1, caja 60. Cf. Escritos de Espiritualidad de los Fundadores. Pág.9).
 
“Nos esforzaremos por ver la caridad fraterna como a la niña de nuestros ojos, amando a las hermanas con afecto sobrenatural” (P. Agustín Nistal García. Reseña de la Congregación de Madres Misioneras de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.1919, p. 6).
 
“Para que consigamos copiosos frutos de nuestros trabajos apostólicos, debemos amar muy de corazón la mortificación interior“ (Cf. P. Agustín Nistal García. Reglas de la Congregación de las Misioneras de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. 1936.  No. 357, p. 130).
 
“Los humildes caben en todas partes”. Procura ser caritativa y servicial para con todas; de esta manera te fabricarás, además en paz, una grande y hermosa corona” (P. Agustín Nistal García. Escritos  de Espiritualidad de los Fundadores, p. 18).
 
“Para nosotras no habrá distinción de nacionalidad, nuestra nación será el mundo, nuestra patria la Iglesia y nuestra casa, la Congregación” (P. Agustín Nistal García. Reseña de la Congregación de Madres Misioneras de Nuestra. Señora. del Perpetuo Socorro. 1919. Sección 4, pp. 5-6).
 
“El Espíritu particular de esta Congregación debe ser el espíritu de la Santísima Virgen; esta Congregación elige entre todas las virtudes que la Santísima Virgen practicó: la dulzura, la modestia, la caridad, la humildad y amor a la vida interior” (P. Agustina Nistal García. Escritos tomados de los originales de 1919, p. 7).
 

El P. Agustín consideró como fecha de fundación de su congregación el 8 de diciembre de 1921, en Tehuacán, Puebla, con Soledad Santa Cruz. El 29 de agosto de 1924 se integró a la comunidad de Pachuca, Hidalgo e intentó formar una comunidad de su anhelada fundación con la señorita Concepción Peñaloza. El 24 de julio de 1926 se fue de México a España, a causa de la guerra cristera provocada por el gobierno de Plutarco Elías Calles.

El 24 de abril de 1928 llegó como misionero a Venezuela. En el mes de julio del mismo año, el P. Nistal, fue enviado a la primera misión redentorista en Colombia. Durante su estancia en la Iglesia del Socorro intentó fundar una comunidad de su Congregación: “Misioneras del Perpetuo Socorro”, incluso tuvo idea de llevar señoritas mexicanas. Por estas iniciativas del P. Nistal, los superiores lo cambian y regresó a Venezuela en abril de 1929. Y en agosto del mismo año viajó de regreso a España. Desde España el P. Nistal acompañó su obra manteniendo continua comunicación con tres Señoritas que podrían considerarse pilares de la fundación en sus inicios: Soledad Santa Cruz en Etla, Oaxaca, Concepción Peñaloza en Pachuca, Hidalgo y María del Pilar García Ortiz en Veracruz, bajo la guía de Monseñor Manríquez y Zárate, Obispo de Huejutla.

En 1931 por diferentes circunstancias cada una fue abandonando la obra. En este tiempo el P. Nistal escribió a la señorita Adelaida Islas de Pachuca para confiarle su obra, ella aceptó aunque con grandes dificultades. En los primeros días del año 1933, la tan deseada congregación de Misioneras de nuestra Señora del Perpetuo Socorro contaba solamente con la Señorita Adelaida Islas Alfaro quien se trasladó a vivir a la Ciudad de México. Y mantuvo comunicación con diferentes sacerdotes. El 3 de enero de 1951 muere el P. Agustín Nistal en Pamplona, España.